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Más de seis millones de israelíes se encuentran habilitados para votar este martes en unas cruciales

Elecciones parlamentarias de Israel transcurren con baja participación

Cinco horas después de abrir los colegios electorales, la participación en los comicios parlamentarios israelíes era de un 25 % a las doce de la mañana, hora local, dos puntos por debajo del porcentaje de los celebrados en 2015, informó la televisión pública israelí Kan.

Con estas elecciones legislativas se deciden si el primer ministro Benjamin Netanyahu seguirá dominando la política israelí o llegará la hora de Benny Gantz, candidato por primera vez.

Todos los sondeos previos indicaban que el resultado será sumamente ajustado y que, tras constituirse el nuevo parlamento, la formación de un nuevo gobierno dará lugar a intensas negociaciones.

La carrera por el poder se decide entre dos francos favoritos: Netanyahu, apoyado en su partido de derecha Likud, y Gantz, en representación de su partido de centro derecha Azul y Blanco. Ambos hicieron declaraciones y exhortaron a votar en el momento de cumplir con su deber electoral.

"Estoy contento de ponerme al servicio de Israel, estoy contento de comprometerme para el bien de los ciudadanos en una nueva vía", dijo Gantz, el primero de los dos en votar, a los periodistas. Netanyahu, que votó hacia el mediodía en Jerusalén, llamó por su parte a sus compatriotas a "elegir bien".

Benjamin Netanyahu, que acumula 13 años en el cargo de primer ministro, busca un quinto mandato que le permitiría establecer un récord de longevidad en el poder. Gobierna Israel desde el 31 de marzo de 2009, es decir desde hace 10 años y ocho días. Fue jefe de gobierno por primera vez entre junio de 1996 y julio de 1999, durante tres años y 18 días.

En tanto, Gantz, de 59 años y ex paracaidista, lleva la experiencia de haber sido comandante de una unidad de fuerzas especiales y ex jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa. Sin embargo, no era visto como un político hace apenas seis meses.

Sin que los dos candidatos logren exhibir diferencias significativas en sus programas de gobierno, la campaña se transformó en un plebiscito sobre la persona de Netanyahu, adorado y detestado en partes iguales pero que no deja a nadie indiferente.

Para Netanyahu, en cambio, se trata de reiterar que nadie está mejor capacitado que él mismo para garantizar la seguridad y la prosperidad del país.

La victoria parecía asegurada cuando, en diciembre, anunció elecciones anticipadas, antes de la fecha prevista de noviembre de 2019. La iniciativa fue interpretada como una maniobra excesiva de parte de Netanyahu, para conseguir una victoria electoral aún a pesar de las denuncias de corrupción.

En tanto, Gantz se lanzó al ruedo y construyó una sólida lista de candidatos que en los cinco primeros puestos cuenta a tres ex comandantes de las Fuerzas Armadas, un ex ministro de Finanzas y el exjefe de la central sindical nacional.

Los últimos sondeos autorizados mostraban el viernes al Likud y al Azul y Blanco luchando codo a codo por cada voto, pero -con una previsión de 30 plazas para cada uno- ambos partidos quedan lejos de la mayoría absoluta de 61 bancas. Así, no importa quien gane la elección ya que tendrá que negociar con otros bloques para poder gobernar.

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