contador gratuito
No icon

El Madrid enfila el decimotercer título ante un renacido Liverpool. Un duelo entre dos clubes que hi

Una final con dos clásicos ganadores

Una final de solera. Dos colosos de la realeza del fútbol se cruzan hoy en la calurosa Kiev de estos días (20.45, Antena 3) en un duelo con un gancho de fábula. El relato histórico del Real Madrid —doce brindis— y el Liverpool —cinco— es abrumador: para los blancos, su decimosexta final de la Copa de Europa, justo el doble que las disputadas por los reds. Y no son clubes con tembleques llegado el órdago. Los madridistas solo se han quedado en la cuneta en tres finales, y todas en el pleistoceno —contra el Benfica (1962), el Inter (1964) y el Liverpool (1981)—. La entidad del Merseyside solo se desvaneció en la trágica y aborrecible cita de Heysel, cuando el vandalismo inglés causó 39 muertos en un duelo con la Juventus (1985), y contra el Milan (2007).

<iframe frameborder="0" height="1" id="google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/deportes/intext_0" name="google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/deportes/intext_0" scrolling="no" title="3rd party ad content" width="1"></iframe>

Pese al abolengo de uno y otro, el presente pinta blanco, con un Madrid de nuevo hechizado por la Copa de Europa, su patio particular en los tiempos embrionarios del torneo y ahora. Un Real ya de época, con tres títulos en cuatro años. Jürgen Klopp, técnico de los de Anfield, no dudó ayer en admitir el mayor relieve actual de su oponente: “Quizá de diez partidos nos ganarían nueve, pero somos el Liverpool, también tenemos un ADN ganador”. Como muestra del páramo que, en principio, separa a uno y otro equipo, hasta 14 jugadores de Zinedine Zidane han tenido pista en una final de la Champions. Ni uno solo de los de Klopp tiene pisadas en un trance así.

El cuadro inglés se aferra a su ataque. Con 40 goles, el más demoledor de esta edición de la Copa de Europa. Salah y Firmino han sellado diez cada uno, por nueve Mané. Rock duro. Tres puñales que se activan a toda mecha cuando sus abnegados centrocampistas se esmeran con el pico y la pala. Henderson, Milner y Wijnaldum sudan como regaderas para suplir a los tres volantes con más talento. Vendido Coutinho en enero, Emre Can cayó lesionado el 17 de marzo, Oxlade-Chamberlain se crujió en las semifinales con el Roma y la fragilidad de Lallana es perpetua —solo se ha podido alistar en doce partidos de Liga y cinco de Champions—. Klopp ha sabido apañarse con sus volantes más legionarios. Con Van Dijk, el defensa más caro de la historia (85 millones de euros), el técnico alemán ha apuntalado algo el quebradizo andamiaje defensivo. En su área, sus chicos a menudo juegan sin red, en tanga.

Etiqueta de Cristiano

Golpe a golpe, como se supone que combatirá el Liverpool, consciente de que su suerte dependerá mucho más de su colmillo en el área rival que en el rancho propio, el Madrid tiene recursos más que suficientes para la réplica. A los tambores, Cristiano, máximo goleador de la competición y a un peldaño de igualar a Di Stéfano, Zárraga y Paolo Maldini con cinco Orejonas. En caso de descorche madridista, el portugués se quedará a una del récord de Paco Gento. Cristiano también está a un escalón de etiquetar con su nombre a este Madrid. Como en los años setenta quedaron para la eternidad el Ajax de Cruyff y el Bayern de Beckenbauer. Como puede suceder ahora con el Real, los únicos equipos que han encadenado tres Copas de Europa. Registro absoluto tras las cinco enlazadas por el Real de La Saeta en la madrugada del torneo.

A CR no le faltarán aliados en Kiev. De hecho, la escolta atacante del luso es la gran intriga en las alineaciones de Zidane cuando llegan los días capitales. Razonable si en la pole figuran futbolistas del rango de Isco, Bale, Benzema, Lucas y Asensio. Por supuesto, nada reveló este viernes el entrenador marsellés: “Como dijo Isco hace unos días, el marrón de las alineaciones me lo como yo, pero somos una piña y todos tienen que estar preparados”. Un misterio, salvo que Zizou mantenga su tradición. En las finales de Milán y Cardiff los reclutas titulares fueron los mismos que disputaron el partido anterior de Liga. Tomando como referencia el paso por Villarreal, Isco y Bale —en su mejor momento del curso— serían los elegidos. Y, claro está, con Navas por Luca Zidane, becado en el estadio de La Cerámica.

Klopp le preguntaron por algunos encasillamientos que apuntan a su colega como un mero alineador. “Zidane fue mejor jugador que yo y es mejor entrenador. Mucha gente puede pensar eso de él y de mí. Es gracioso. Dos que no tienen ni idea llegan a la final [risas]”. “Hombre, como jugador igual yo fui un poco mejor [Klopp fue un modestísimo jugador del recatado Mainz], pero como entrenador le tengo mucho respeto por todo lo que ha hecho en el fútbol”, dijo Zidane. Klopp perdió como técnico del Borussia Dortmund la final de 2013 contra el Bayern. Zidane puede ser el primer entrenador con tres bingos seguidos. Igualaría en entorchados a Bob Paisley, triunfador al frente del Liverpool en el 77, 78 y 81, y a Carlo Ancelotti, ganador con el Milan (2003 y 2007) y con el Real (2014).

Una final con tanta casta que entronca el pasado y el presente del campeonato de clubes con más púrpura del mundo.

Comment As:

Comment (0)